ESTUDIOS

Personas Mayores: conectividad y actividades que realizan en casa

Dada la contingencia nacional y mundial de la pandemia del coronavirus, se ha aconsejado a los adultos mayores ejercer la distancia social a través de periodos de cuarentena preventiva. A partir de este fenómeno, surge la idea de explorar las actividades más comunes o practicadas que realizan los adultos mayores en sus hogares. Además, también se explora la conectividad que tienen las personas de la tercera edad por medio de conexión a internet. Por último, se realizan comparaciones con respecto a cinco necesidades y la posibilidad de tener ayuda.

En el gráfico 1 se pueden observar las actividades más comunes en los adultos mayores y que realizan durante la semana en sus hogares. Un 93.2% de las personas mayores ve televisión y su promedio de horas semanales es de 15.7 horas. Un 73.5% de los adultos mayores escucha música y el promedio de horas semanales que le dedica a esto es de 13.5 horas. Las últimas dos actividades que más realizan las personas de la tercera edad tienen relación con quehaceres del hogar. 67.9% cocina o lava los platos durante la semana y un 66.3% hace el aseo en su vivienda.

Personas Mayores: Participación en organizaciones y capital social

Las organizaciones de la sociedad civil son parte fundamental para una sociedad participativa e inclusiva. Es en estas organizaciones donde personas de distinta características pueden relacionarse en torno a un objetivo común. En estas confluyen y se canalizan las necesidades individuales y colectivas de sus integrantes, permitiendo mejoras en variados ámbitos de la vida.

En este sentido, la participación de las personas mayores en la sociedad civil cumple un rol de identificación, inclusión e integración con otras personas y con la sociedad. Además permite la generación o reforzamiento de sus redes de apoyo o capital social.

Estas redes sociales aumentan el capital social y esto produce que los niveles de asociatividad de las personas mejoren y en consecuencia las personas, al estar más organizadas, logran aumentar su capital social y sus redes de apoyo, produciéndose un círculo virtuoso.

Existe una vasta literatura respecto al capital social y la influencia que tiene este en la vida social y política de una sociedad. Putnam (2001) explica que las redes sociales, como tal, fomentan la confianza, disminuyen los costos de transacción y mejoran y aceleran los procesos de obtención de la información. A su vez, Salazar y Jaime (2009) señalan que el capital social ha es remarcado en la literatura por su aporte a la protección y manejo de los recursos, mejora la generación de acuerdos y se promocionan las actitudes de respeto y confianza social lo que termina por potenciar la vida socio-política de un país.

El presente documento consta de tres partes, primero una aproximación a la participación de los adultos mayores en organizaciones, luego un acercamiento a las redes de apoyo que tienen los adultos mayores en distintas dimensiones y por último las diferencias existentes en las redes de apoyo entre los adultos mayores que participan en organizaciones y los que no. Por último, señalar que la base de datos utilizada para obtener la información fue la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional de 2017 (CASEN).

GENERACIÓN SILENCIOSA
Una mirada a las personas mayores en Chile

Introduccion
Durante el próximo año, las personas que nacieron en 1960 cumplirán 60 años de edad en un Chile actual que resulta diametralmente distinto. Luego de un devastador terremoto en el sur del país, la sociedad chilena terminaba 1960 con una población total cercana a los 7.7 millones de personas, 5.3 años de escolaridad promedio y un producto interno bruto per cápita de 532 dólares.
En 2020, silenciosamente dicha generación es protagonista de una transición demográfica significativa en un contexto diferente. Se espera que en 2020 la población nacional supere los 19 millones, con una escolaridad promedio de 10.5 años y un producto interno bruto per cápita cercano a los 16 mil dólares.
Quizás el cambio más importante está directamente asociado a sus propias vidas. Las estimaciones sobre la esperanza de vida de las personas nacidas antes de 1960 señalaban que en promedio no llegarían a la adultez mayor. De hecho, la esperanza de vida al nacer alcanzaba los 57.28 años. No obstante, las nuevas generaciones han superado con creces esa marca y las proyecciones de esperanza de vida para quienes nazcan durante el 2020 se estiman en 80 años.
Por tanto, si hace sesenta años era un privilegio alcanzar la adultez mayor, ahora los datos nos señalan un escenario distinto, generando nuevos desafíos y oportunidades. En 1960, 569 mil personas tenían 60 o más años y representaban aproximadamente el 8% de la población. En 2020, de acuerdo a las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas, se estima que dicho porcentaje se duplicará alcanzando el 17.2% y el número absoluto se quintuplique llegando a los 3.3 millones de personas. Sin embargo, dicha evolución es menor frente al desafío de los siguientes 30 años. Las mismas proyecciones sugieren que en 2050 uno de cada tres personas en Chile será adulto mayor, alcanzando un total de 6.94 millones de personas. Este fenómeno también se extiende al resto del mundo, pero con características distintas. Si bien se estima que la población adulto mayor en el mundo es cercana a la población total de Europa y que el 2050 alcance los 1.3 billones, la rapidez de los cambios ha sido diametralmente distinta.
En Francia, pasar de un 10% de población mayor a un 20% tardó 145 años. El mismo proceso en el Reino Unido cerca de 80 años y Estados Unidos 75 años. Se espera que Chile experimente el mismo crecimiento en un plazo de solo 25 años.
Este desarrollo demográfico ha generado cambios en las personas mayores y también en el resto de la sociedad. El reconocimiento de su relevancia no solo está determinado por el crecimiento de su población, sino que también por su creciente participación en distintas áreas. Paulatinamente, el paradigma de la vejez tradicional se transforma en una oportunidad de desarrollo para las personas mayores y para toda la sociedad en su conjunto.

Capítulo 1: CONTEXTO DEMOGRÁFICO GLOBAL Y CHILENO SITUACIÓN DE LA POBLACIÓN ADULTO MAYOR

Resumen Ejecutivo
El envejecimiento es un fenómeno global que afecta transversalmente a las sociedades contemporáneas, especialmente a aquellas que alcanzan mayores niveles de desarrollo. El aumento de la esperanza de vida de la población, la disminución de las tasas de natalidad y mortalidad infantil, son factores asociados. Naciones Unidas indica que la población actual de adultos mayores en el mundo es aproximadamente 778,4 millones de personas (10,7%). En Chile, la población de tercera edad bordea los 2,85 millones correspondientes al 16,2% de la población. Las estimaciones sugieren que en 2050 el porcentaje de adultos mayores alcanzará el 17,7% en el mundo y 24,1% en Chile.

Capítulo 2: MERCADO LABORAL Y PERSONAS MAYORES

Resumen Ejecutivo
El envejecimiento de la población es uno de los principales desafíos que deberán afrontar los países y gobiernos durante el siglo XXI. La transformación demográfica a nivel mundial ha generado cambios sustanciales en la composición y funcionamiento de las sociedades modernas. En este contexto, la facultad de Gobierno Universidad del Desarrollo en conjunto con la Caja Los Héroes han creado el Centro de Conocimiento e Investigación en Personas Mayores (CIPEM) con el objetivo de explorar los fenómenos asociados al cambio demográfico.

Capítulo 3: ESTRUCTURA DE GASTO Y PERFIL DE INGRESOSOS DE LOS ADULTOS MAYORES EN CHILE

Resumen Ejecutivo
El envejecimiento poblacional supone múltiples consecuencias sociales y económicas que afectan la calidad de vida de las personas. El paso a la tercera edad y el retiro gradual de los mercados laborales implican cambios significativos en la composición del ingreso y el comportamiento de consumo de los hogares. En la literatura académica, los efectos subyacentes a la relación envejecimiento – ingreso se encuentran estudiados de manera extensa, sin embargo, la información existente respecto a los patrones de consumo de la población mayor es limitada (Moschis, 2012).

Capítulo 4: SALUD Y PERSONAS MAYORES

Resumen Ejecutivo

La transición demográfica chilena conlleva profundos cambios en términos sanitarios. El incremento sostenido de la población adulta mayor y la extensión de la esperanza de vida han contribuido en la modificación del perfil epidemiológico de la sociedad. El nuevo perfil se caracteriza por cambios en la prevalencia de enfermedades tanto psicológicas como físicas, pero también en una nueva caracterización del bienestar físico, mental y social.

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